LA IGLESIA ROMÁNICA DE SANTA MARINA DE CERDEDA
(Por JAIME DELGADO GÓMEZ)
1.- NOTAS PREVIAS
Es todavía muy poco lo que podemos decir, debidamente probado, sobre el origen cristiano de esta parroquia.
Pero es seguro que el primer núcleo cristiano de estas tierras de Cerdeda surgió al amparo del gran castro de Carboeiro. Al pie de este castro existió antes, entre Cerdeda y Bouzoa, la iglesia de San Verísimo. Así lo confirman algunos documentos de la segunda mitad del siglo XIII de la Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira I y II; (Santiago, 1989). Véanse, a modo de ejemplo, los números 911 y 912.
Esta desaparecida iglesia, también según la ya tenue tradición, servía entonces para los de Cerdeda y para los de Bouzoa. Pero debemos decir que su titular, San Verísimo (San Breixo en gallego), es ya totalmente ignorado por los feligreses de ambas parroquias.
2.- LA ROMÁNICA IGLESIA.
Conserva toda su planta y fábrica románica, a excepción de toda la fachada y la sacristía, que son de época reciente.
DE SU INTERIOR ROMÁNICO, además del arco triunfal, sólo tres elementos se deben reseñar.
Es uno el arco de medio punto de la puerta norte, ya por fuera renovada en la aludida reforma, convirtiéndose en simplemente adintelada.
El segundo es el abocinado hueco, cubierto con bovedilla semicircular, de las dos lisas ventanas-saeteras, una en cada muro lateral de la nave y de la del muro posterior del ábside.
Y recordamos, en tercer lugar, la presencia de dos alacenas, excavadas una en cada muro lateral del ábside-presbiterio. Una de ellas fue, sin duda, sagrario hasta que las posteriores normas litúrgicas los desplazaron de esos lugares.
EL ARCO TRIUNFAL
Se compone de una doble arquivolta de medio punto un poquito peraltada, como ya advierte Yzquierdo Perrín.
El arco interior es de sección rectangular y tiene ambas aristas vivas.
El exterior lo forman dos molduras tóricas entre escocias y va perfilado por otro con decoración de billetes.
Descansan los tres arcos en una imposta lisa por cada lado con moldura en nacela.
Ambas partes de las impostas sobre las que descansan los dos arcos exteriores, se apoyan en el mismo muro de cierre de la nave. Las otras dos lo hacen en sendas semicolumnas adosadas al muro.
"Sus basas, -dice Yzquierdo Perrín-, se alzan sobre elevados pedestales y siguen el esquema ático; los fustes son lisos".
De gran impacto es el arco triunfal son sus capiteles. El izquierdo lo describe con precisión Yzquierdo Perrín. Éstas son sus palabras:
"El capitel izquierdo se decora con amplias y estilizadas hojas que en los ángulos vuelven en volutas; en el centro aparece una figura de talla tan tosca que ni permite afirmar que sea humana".
También es difícil superar la detallada descripción que hace del otro capitel.
"El capitel derecho, -sigue diciendo-, tiene en sus lados sendas figuras de cuadrúpedo, probablemente leones, cuyas cabezas se hacen coincidir con las esquinas y apoyan sus patas en el astrágalo. En el centro surgen dos aves muy estilizadas y afrontadas que parecen picar un objeto intermedio".
LA GRAN COLECCIÓN DE CANECILLOS
En el exterior de esta iglesia es espectacular la colección de canecillos que sostienen todo el alero absidal y el del muro norte de la nave. Sin embargo los del muro sur de la nave son todos lisos.
Esta riqueza escultórica, aunque no exenta de tosquedad, impresionó a cuantos los contemplaron y, muy sintéticamente, los dieron a conocer. Son en total 29 y, uno por uno, los describe en su obra del románico Jaime Delgado.
Son bastantes los que tienen esculpida la figura humana puesta en cuclillas. Incluso uno así colocado junta su cara con la de un niño puesto sobre sus rodillas, agarrándolo por un pie. Otro de éstos, sostiene con ambas manos delante de sí un cuerpo cilíndrico anillado por un tubo en los extremos y en el centro, pero el del centro remata en su boca; es, sin duda, un instrumento musical. Un tercero cabalga sobre un animal indefinido, sujetándolo por debajo del cuello con ambas manos. También tres de estos cuerpos tienen, dos cabeza de carnero y el tercero de ternero
Son bastantes los que adoptan la forma de proa. En tres se esculpen aves: una poco definida en uno, un águila posada en otro y dos en el tercero que, puestas a la par, juntan sus cabezas para picotear en algo.
No falta animales diversos, entre ellos el de una culebra de gran cabeza y algunos llevan decoración geométrico-vegetal.
DATACIÓN. Unánimemente se fecha esta iglesia en la segunda mitad del siglo XII. En cualquier caso hacer aquí una precisión más concreta todavía no es aún posible.
COLOFÓN. Al adaptarse el presbiterio a los nuevos tiempos post-conciliares, se retiró el retablo y detrás de él aparecieron unas pinturas de bastante buena factura.
Se representa en ellas el misterio de la Anunciación, que arriba preside, sólo de medio cuerpo, el Padre Eterno.
En la parte izquierda, según se mira, está el Ángel. Lleva una vara, o cetro, rematada con una especie de florón y desde su parte de arriba, envolviéndose en la vara, cae la cinta con el saludo del "AVE, MARÍA, GRATIA PLENA".
Sigue, por último, la figura de María. Está de pie y va ricamente vestida con túnica y elegante manto. Tiene los brazos abiertos en alto y hacia ella viene la paloma, o Espíritu Santo.
Entre el Ángel y María se halla un elegante tiesto-florero con un florido ramo de cinco tallos en flor.
Tan sólo nos resta ahora el aproximarnos a la fecha en que fueran hechas estas pinturas.
No aparecen en ellas detalles claros que definan con precisión un estilo concreto. Pero sí hay rasgos que parecen hablar aún del Renacimiento, mientras que otros reflejan ya un iniciado Barroco. Traducido en números, pudiera ser una fecha aproximada el entorno del a o 1600.
BIBLIOGRAFÍA
JOSÉ RAMÓN Y FERNÁNDEZ OXEA, Jornadas románicas por tierras de Lugo, en Archivo Espa ol de Arte T. XVI; Madrid, 1934; págs. 244-245.
CASTILLO, Ángel del, Inventario Monumental y Artístico de Galicia (Fundación Pedro Barrié de la Maza), La Coru a,1987; (CERDEDA), pág. 127.
RIELO CARBALLO, Nicanor, CERDEDA. Taboada, en Inventario Artístico de Lugo y su Provincia T. II; Madrid, 1975; págs. 146-148.
YZQUIERDO PERRÍN,Ramón, La Arquitectura Románica en Lugo I (Fundación Pedro Barrié de la Maza) La Coru a, 1983; págs. 33-34, en la 254 publica cuatro fotografías.
DELGADO GÓMEZ, Jaime, El Románico de lugo y su Provincia II, La Iglesia de Santa Marina de Cerdeda; (Edinosa) La Coruña, 1999; págs. 354-363.